Hace unas semanas que abrió sus puertas el mercadillo benéfico del Domund de Elche, ubicado en los bajos del salón parroquial de Santa María, donde permanecerá abierto hasta el próximo 7 de diciembre. Una iniciativa que pretende recaudar fondos para las Obras Misionales Pontificias y ayudar así a los misioneros que la iglesia tiene por todo el mundo. Además en esta edición se destinará parte del beneficio a la obra social parroquial para ayudar también a los más necesitados de la ciudad.
Como cada año, los artículos han sido donados por empresas y comercios locales: alimentos, ropa, zapatos, muebles y otros enseres que, según la organización, están a la venta a un muy bajo coste y que cualquier visitante puede adquirir. Desde Lozano hemos querido sumarnos un año más a esta buena causa, a través de la donación de productos, con el fin de aportar nuestro pequeño granito de arena.
Los responsables de Domund aseguran que la iniciativa está teniendo una buena acogida: «la gente está respondiendo muy bien», aseguraba, en palabras a Las Provincias, Jerónima Campillo, voluntaria del Domund, refiriéndose a la buena marcha del mercadillo en sus primeros días.
A las instalaciones acuden, además de los propios ilicitanos, vecinos de otras localidades debido al gran interés que despierta la iniciativa: «unos por caridad y otros por las ofertas que aquí pueden encontrar; todos los años observamos la afluencia de gente que, incluso de otras localidades, vienen a visitar el mercadillo», explicaba la voluntaria.
También afirmaba que «las empresas tienen una buena respuesta y año tras año colaboran con nosotros», mostrando la voluntaria su gratitud y poniendo de manifiesto la forma altruista con la que, año tras año, los empresarios y comerciantes colaboran donando el material.
Según la organización, son más de 30 años los que el Domund viene organizando el mercadillo en la ciudad ininterrumpidamente pese a los numerosos cambios de ubicación que ha ido sufriendo.
Desde Lozano os animamos a que empecéis las compras navideñas por el Mercadillo del Domund, porque cada compra es una obra benéfica.
Fuente: Las Provincias
