La comunidad vegana es cada vez mayor tanto en España como en el mundo, y fruto de esa creciente sensibilización, desde Lozano estamos trabajando en el lanzamiento de una nueva línea de productos veganos: es decir, sin ingredientes derivados de seres vivos, como huevo o leche.
De momento las pruebas se están realizando con nuestro producto estrella, las madalenas caseras, y los resultados no han podido ser más satisfactorios a nivel de sabor, textura o durabilidad. Muy pronto se darán a probar en nuestras diferentes confiterías, con el fin de evaluar su acogida entre el público, vegano o no.
Estos primeros test han valido el interés de La UVE, un portal especializado en público vegano, que recientemente publicaba un artículo sobre ello y que reproducimos íntegramente:
Una de esas preguntas a la que te acostumbras cuando eres vegana es si echas de menos alguna comida… Y seamos sinceras, siempre hay algún sabor que recuerdas especialmente, lo cual no significa que tus principios se tambaleen. Afortunadamente cada vez hay una oferta mayor de sustitutos para quien los busca y sus sabores asombran incluso a las no veganas.
Cada vez somos más y empezamos a interesar a las grandes marcas, como ya contamos en un artículo anterior. A la empresa Lozano de Elche, especializada en repostería, les ha ocurrido algo similar justo en el momento en que cumplen 40 años. Pero sus motivos, siendo una pequeña empresa familiar, tienen un cariz más personal que económico.
La cuestión es que hace unas semanas empezaron con las pruebas, y ya llevan tres. Lo primero fue dar con un singrediente sustitutivo del huevo y parece que van por buen camino. Pero siguen en ello porque “queremos dar con la mejor receta posible”. De momento, su apariencia en las fotos filtradas, promete. Y no, no llevan aceite de palma.
La buena noticia no se queda sólo en las madalenas. Habrá más. Será una línea de productos veganos que esperan lanzar al mercado nacional. Una línea “a gusto de los consumidores que han decidido que se puede vivir saludablemente sin necesidad de dañar a ningún ser vivo”.
La cosa se mueve, no podemos estar más contentas. Las personas sí pueden cambiar el mundo y este es un buen ejemplo. Pequeño, como casi todos. Pero nos vale para continuar.
Debemos seguir mostrando al mundo que ser vegana es la única opción justa. Y además, es fácil.


