Después de 10 ó 12 horas de ayuno, el cuerpo necesita energía y nutrientes para realizar bien sus actividades diarias: el colegio, el deporte, el trabajo. La falta de desayuno explica que tú y tu hijo estéis cansados, fatigados, os falte energía.
Los alimentos del desayuno aportan los nutrientes y la energía que nuestro organismo requiere tan pronto se ha despertado. Los nutrientes están distribuidos de manera desigual en los alimentos, por lo que el desayuno debe ser variado.
Así, nuestra primera comida del día debe contener tres componentes irrenunciables: hidratos de carbono (lo mejor: pan o galletas integrales y cereales; la bollería sin grasas trans) una fruta entera o en zumo (natural, eso sí) y cualquier tipo de lácteo (leche, cuajada, yogur; o preparados de soja o avena para los intolerantes a la lactosa). En consecuencia, dentro de esa combinación, perfectamente podremos encajar diversos productos Lozano como las galletas integrales 8 cereales o cualquier variedad de madalenas sin grasas trans, por ejemplo.
Eso sí, aunque es fundamental mantener la triada estructural hidratos-lácteo-fruta, como recomienda el reconocido doctor Javier Aranceta, experto en el campo de la nutrición, dietética y salud pública nutricional, «es importante variar de vez en cuando lo que desayunamos (el 69% de los españoles desayuna siempre lo mismo)».
Por eso, desde Lozano te recomendamos que elabores diferentes tipos de desayuno: variados y equilibrados, ricos a la par que saludables, y que los combines y alternes periódicamente. Romperás con la monotonía de la comida más importante del día, a la vez que te cuidas. Puedes ver la amplia gama de productos Lozano Repostería Artesanal aquí.
Más información: «La importancia de un buen desayuno»
Fuente: Consumer Eroski

